Muchos de nosotros ya hemos estado en Europa alguna vez. Algunos un poco “a las carreras”, paseando un poco por hermosas capitales y parando un “ratito” en bellísimos rincones que nos enamoraron y a los cuales deseamos regresar con un “poco” (o bastante) de calma.
La VERDAD (con mayúsculas) es que Europa SI enamora e invita a conocerla por sus rincones, y puede ser recorrida con un grupo bien organizado (y no grande) o en privado en auto (sea con 1 o 2 parejas de amiguetes).
¿Saben cuántos kilómetros hay desde la frontera con España, hasta la frontera con Italia? Solo 565 y en estupendas autopistas, aunque, insisto, lo hermoso son las poblaciones medianas y pequeñas.
Por ahora les antojo del Sur de Francia lo siguiente.
¿Qué saben de Aix o de Arles o de la Camargue? ¿Y han escuchado algo del Palacio de los Papas en Avignon, o Eze o St. Paul-de Vence? Todo esto se ubica en “la famosa” Costa Azul (Côte d’Azur), también conocida como Riviera Francesa. Este es el mediterráneo francés, aclamado por ser refugio de celebridades y localidades icónicas como Montecarlo, Saint Tropez y Cannes. ¡¡¡Coquetería fina!!!
Yo lo aclamo por su ambiente, panorámicas de colores vibrantes sobre el mediterráneo, playas, puertos y promenades (caminatas al atardecer).
YO, volvería solo por disfrutar de: Una mañana en la Vieja Niza con sus mercados, caminar unas horas a la puesta del sol por el puerto de Mónaco admirando esos barcos que tanto presumen glamour y pretensión, recorrer Cannes con su centro histórico (además de admirar su Notre-Dame y visitar Barrio de La Bocca), descansar en Antibes y sus playas, perderme en las calles empedradas de Aix con sus plazas llenas de flores y fuentes, pero sobre todo disfrutar el placer del buen gusto.
Hasta la próxima.
Edu.