¿Y vale la pena? Solo con la agradable sorpresa que te ofrecen sus paisajes (de cambios abruptos en vegetación) queda saldado el viaje. Súmale a esto, mucha amabilidad y UN buen hotel. No está mal para unos días, ¿correcto?
En solo unos minutos pasas de admirar la vegetación verde que te regala la cordillera, a asombrarte con el árido desierto…para finalizar con el intenso azul del Cabo de la Vela y su fina arena blanca.
Todo esto tiene un nombre y una razón de ser. Estamos en LA PUNTA DE COLOMBIA. ¡SI! Donde inicia SURAMÉRICA. Ya decía yo que tanta belleza tenía una razón de ser.
Se puede llegar en auto (¡¡¡aunque está en la porra!!!) o llegar hasta Riohacha en avión (mucho más práctico), pero luego, tener coordinado los servicios de auto para recorrer (ojalá guiado de un local) los escenarios más exquisitos de la naturaleza.
Tiene buenas y bien cuidadas vías, pero muy poca infraestructura turística.
Su capital, Riohacha, es agradable y nada más. En general, la hotelería es muy estándar. Hay hoteles básicos, o las “rancherías” en la Alta Guajira (destinadas a los “mochileros” y pequeños grupos o parejas).
Cabe rescatar un BUEN hotel, cerca de la ciudad de Albania y del Cerrejón (el más importante yacimiento de carbón del país). Es el Hotel WAYA, un excelente Semilujo, con personal bastante cualificado, amable y buena cocina. Quedé MUY contento (y sorprendido) de encontrar algo de esta categoría en medio de la nada. Bueno, a decir verdad, estaba en medio de una reserva ecológica, ¡¡¡imagínate esto!!!
La verdad es que La Guajira, es un rincón colombiano aún no muy preparado para el turismo tradicional con una para de cosas tan bellas que SI vale la pena.
Ahora, sus cosas bonitas: Los guajiros son hermosamente amables y siempre dispuestos a ayudar al visitante. Aman a su tierra y la protegen, aunque no tengan muchos medios económicos y técnicos para ello.
Su patria “desértica” es BELLA por su singularidad y sus playas (también desérticas), limpias y seguras en su mayoría. A quien le guste el buen pescado y el exquisito marisco, ¡La Guajira los tiene!
La pregunta es ahora, ¿irías tú a este rincón?
Hasta la próxima.
Edu.